Reflexión sobre los ecos de la visita del Centro Recordatorio del Holocausto de Uruguay al Liceo Nº49 de Montevideo

Reflexión sobre los ecos de la visita del Centro Recordatorio del Holocausto de Uruguay al Liceo Nº49 de Montevideo
10 febrero, 2026 administrador

Reflexión sobre los ecos de la visita del Centro Recordatorio del Holocausto de Uruguay al Liceo Nº49 de Montevideo

Escribe la Prof. Rita Vinocur, presidenta del CRHU

En un mundo donde coexisten mensajes turbulentos y otros luminosos, la época de la Festividad de las Luminarias en Janucá, que celebra el triunfo de la luz sobre la oscuridad, me inspira a compartir las conmovedoras reflexiones de los alumnos del Liceo Nº49. Después de una clase donde relaté las experiencias de mi madre Ana Benkel de Vinocur en la Shoá (Holocausto) su profesora, Carolina Sena, me hizo llegar sus impresiones.

El encuentro con Carolina fue un hito significativo. Nos conocimos gracias a Ariel Suhami, director de Proyecto Shoá, a quien ella le compartió que durante su formación en el Instituto de Profesores Artigas había escuchado el testimonio de una sobreviviente. precisamente Ana Vinocur. La huella que dejó en su vida fue profunda y positiva, y en ese momento supe que debía hablar con Carolina. Así fue como, tras una enriquecedora conversación, ella me invitó a compartir la historia de mi madre en el Liceo Nº49, ante estudiantes de entre 14 y 17 años.

Cuando finalmente abandoné el liceo, tenía la sensación de que nuestra charla había provocado una respuesta adecuada, pero en mi interior anhelaba algo más. No había sentido la energía vibrante que a veces siento, esa que me hace quedar “de novia con la vida”, como dice Bucay. Pero nunca podemos saber con certeza lo que se mueve dentro de aquellos que nos escuchan; a menudo percibimos sus reacciones, en otras ocasiones, no.

Mi inquietud se desvaneció cuando Carolina me envió algunos mensajes de los alumnos. En ese momento comprendí que siempre es valioso contar y relatar nuestras historias en este caso de la Shoá, para que no se olviden, para que haya menos discriminación, para sembrar nuestros granitos de arena con la esperanza que algunos germinarán y florecerán.

Debemos seguir adelante, y ampliar este círculo de quienes compartimos nuestros testimonios, ya sea por ser hijos de sobrevivientes o por ser investigadores de la memoria desde el Centro Recordatorio del Holocausto de Uruguay (CRHU) y también desde Proyecto Shoá.

Algunos de los mensajes de los alumnos fueron profundamente conmovedores:

“Hola Rita, ¿cómo estás? No sé si te acuerdas de mí, soy el que te saludó y te dijo que Dios te bendiga; estaba de buzo rojo. Quería decirte lo increíble que fue tu charla, incluso las transiciones y las hojas digitales que mostrabas en el televisor. No sé cuánta preparación requirió, pero fue todo extraordinario. Los testimonios, la manera en que lo cuentas, deseo que sigas así y que tengas muchos años por delante compartiendo la historia de tu madre. Tienes fans en el Liceo 49”.

— Bruno

“Buenas, Rita. ¿Qué tal estás? Espero que bien. Mira, soy Ángel y quizás no te acuerdes de mí; soy el chico al que le dijiste que te encantaba su pelo (lo tengo teñido de azul). Al llegar a casa, reflexioné y empecé a investigar. Me intrigaba tu abuelo; resulta que estuvo en el ejército polaco y fue capturado. Aunque sé que no puedo decirte lo siento, lamento profundamente lo que tuvo que pasar tu familia. Te deseo lo mejor y rindo homenaje a tu familia, que en paz descansen”.

— Ángel

«Caro (a la profesora), este es mi mensaje para Rita: “Siempre quise conocer de cerca la experiencia, quería saber realmente qué sintieron las personas que pasaron por eso. Aunque no hablé con una verdadera sobreviviente, la visión más amplia de este evento me la diste tú. Preparaste todo con mucho amor y cariño y se notó en cada detalle. La información fue clara y me dejó pensando durante días, ayudándome a comprender mejor nuestro proyecto. Siempre estaré agradecido. Muchas gracias, Rita”.

— Bastian

¡Qué lección me enseñaron los chicos! Siempre hay que seguir y no aflojar, a ellos este tema les llega mucho más de lo que imaginamos.

Próximo año tendremos nuevo Museo de la Shoá de Uruguay y los esperaremos con mucho cariño. Ojalá que otros se entusiasmen se acerquen al CRHU y se sumen a nuestra misión que es maravillosa y vale la pena.-