Proyecto Mariposas 2026 – Derechos Humanos, memoria de la Shoá y educación para el futuro
«De Terezín a Maldonado: un vuelo de memoria y esperanza»: El Museo de la Shoá de Uruguay visitó la Escuela Nº95
Escribe Sandra Veinstein, directora del Museo de la Shoá de Uruguay
El viernes 2 de octubre del 2026 tuve la oportunidad de participar de una jornada muy especial en el marco del Proyecto Mariposas, que se llevó adelante en la Escuela N.º 95 «España» en el departamento de Maldonado.
Al llegar, lo primero que quise hacer fue acercarme al Muro de las Mariposas. Desde el lunes 28 de setiembre el grupo de talleristas ya venía trabajando junto a los niños en la construcción de esta intervención artística.
Cuando llegué frente al muro, la emoción fue enorme. Entre lágrimas y sonrisas, pude ver cómo, poco a poco, el mural comenzaba a tomar forma. Allí estaban los niños, las maestras y los talleristas, acompañando el proceso y haciendo que, una a una, las mariposas fueran apareciendo sobre aquel muro.
Posteriormente llegó el encuentro con los alumnos de 5.º año, que tuvo como eje una temática que nos interpela profundamente: los Derechos Humanos, abordados desde la memoria de la Shoá y desde la necesidad de comprender, desde edades tempranas, el valor de la dignidad humana, la libertad, el respeto y el derecho de cada persona a vivir en paz.
Hablamos sobre la importancia de conocer nuestros derechos, pero también sobre la responsabilidad que tenemos de respetar los derechos de los demás. Porque los Derechos Humanos no son solamente conceptos que aprendemos en un libro: son derechos inherentes a todas las personas, que debemos conocer, respetar y defender.
Al finalizar el encuentro, leímos todos juntos el poema “La mariposa”, escrito por Pavel Friedmann en Terezín. Sus palabras, escritas por un joven que vivió la persecución y el encierro, siguen hablándonos hoy, tantos años después.
Durante el encuentro sentí una profunda emoción. Frente a mí estaban niños que escuchaban, preguntaban, imaginaban y demostraban interés por conocer sus derechos, comprendiendo que son inalienables, pero que también implican una responsabilidad: la de respetar, cuidar y defender la dignidad de los demás.
Y entonces pensé que quizás allí se encuentra una de las mayores fortalezas de este proyecto: hacer que la memoria cobre vida en el presente.
Las mariposas llegaron a la escuela de Maldonado. Llegaron para transformar un muro, pero también para transformar una mirada.
Aquel espacio que antes estaba desatendido se convirtió en un lugar de encuentro, de alegría, de creación y de comunidad. Un espacio donde los niños pudieron expresarse, compartir y dejar una huella.
Que estas mariposas que los niños crearon y dejaron en el muro de la escuela sean un recordatorio para todos quienes las vean: recordar es una forma de cuidar el presente y de construir el futuro.
Quiero finalizar agradeciendo profundamente a los niños, a las maestras y al director de la Escuela N.º 95 España, Nicolás Campón, por abrir las puertas a este encuentro y por ser parte de esta experiencia tan significativa.
Y un agradecimiento muy especial a quienes son el motor de este hermoso proyecto, Virginia Badala y Marcel Salinas.
Gracias por permitirme ser parte de este vuelo.
Agradecemos también al Instituto de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo por la posibilidad de acercar material pedagógico sobre la temática, que quedó a disposición de la escuela como recurso para continuar trabajando y profundizando en la enseñanza de los Derechos Humanos y la memoria.-
